20 nov. 2006

Almodóvar de vuelta

Volver ha sido publicitada como una sumatoria de vueltas para Almodóvar. Es un regreso del realizador manchego a sus raíces: vuelve al universo femenino, al género de la comedia, a su región natal (Castilla La Mancha), a sus actrices favoritas Carmen Maura y Penélope Cruz.

Raimunda (Penélope Cruz) y Sole (Lola Dueñas) perdieron a sus padres en un trágico incendio en su casa de La Mancha pero ahora viven en Madrid. Raimunda tiene que lidiar, entre otras cosas, con un marido desempleado y haragán, así como con una hija adolescente (Yohana Cobo) a la que debe proteger y sacar de un grave lío. Sole le hace honor a su nombre, ha sido abandonada por su esposo y tiene una peluquería clandestina; y cuando asiste al velorio de su tía se le aparece –nada menos que- el fantasma de Irene (Carmen Maura), su madre, quien regresa para arreglar asuntos que dejó pendientes en vida. Para agregarle piezas al rompecabezas, la vecina que tenían en La Mancha, Agustina (Blanca Portillo) está desesperada buscando a su madre, quien desapareció misteriosamente el mismo día del incendio.

El guión es lo suficientemente complejo para entrelazar las historias como pétalos de una misma flor, de colores vibrantes e intensos. Es un gran deleite visual la utilización de los colores que dan vida a cada encuadre, desde el papel toalla absorbiendo la sangre hasta la ropa de las protagonistas.

Almodóvar logra que simpaticemos con sus personajes aunque se salgan de los límites permitidos por la ley. Logra que la moral pase a un segundo plano cuando se está defendiendo valores que para sus personajes son más importantes. Y permite que en medio de las tragedias y las confesiones desgarradoras, consigamos reírnos a carcajadas.

Penélope Cruz sin duda está en el mejor momento de su carrera. Su Raimunda no se deshace ante la adversidad, saca coraje de sus entrañas y lucha con pasión, derrocha fuerza y sensualidad a raudales e ilumina la pantalla con su mirada melancólica. Penélope convence e hipnotiza, haciendo olvidar su paso por lamentables bodrios como Vanilla Sky o Women on top. Ya ganó el premio a mejor actriz en el Festival de Cannes (galardón que fue entregado a las seis actrices de la cinta) y en el Hollywood Film Festival. Pedro Almodóvar ha declarado que reza todas las noches para que la nominen al Oscar y su sueño podría hacerse realidad, ya que muchos medios especializados la consideran fija para la candidatura.

El resto del elenco no está al servicio de Cruz, sino que se atreven a brillar con luz propia. Carmen Maura luce bastante envejecida y aunque no se luce tanto como en el clásico ochentero del mismo Almodóvar, Mujeres al borde de un ataque de nervios, consigue conmover, asustar y hacer reír incluso en la misma escena. Y la talentosa Lola Dueñas (que el año pasado ganó el Goya a mejor actriz por su brillante actuación en Mar adentro de Alejandro Amenábar) construye un personaje tierno, encantador y privilegiado con algunas de las líneas más graciosas del guión.

España ha seleccionado esta cinta como su representante en la categoría de mejor película en idioma extranjero para los Oscar. Almodóvar ganó en esa categoría gracias a Todo sobre mi madre y recibió su segunda estatuilla gracias al guión de Hable con ella (para mí, su obra maestra). Aún si la Academia lo ignora esta vez, sus seguidores le agradecemos que haya hecho una película con tantos significados que provocan volver a ella más de una vez.

Título original: Volver
País y año: España, 2006.
Director: Pedro Almodóvar.
Actores: Penélope Cruz, Carmen Maura, Lola Dueñas.
Calificación: *****

1 comentario:

Chele dijo...

Coincido con tu opinión, Juan Carlos: Almodóvar se ha superado. Es una película tierna, conmovedora y bella. Tiene un guión impecable al servicio del personaje coral, aquel que sabe expresar la conciencia femenina española. Al igual que Lorca, sabe mimar los personajes femeninos, y dejar que ellos crezcan dentro de la obra. El cineasta ha cambiado la Andalucía profunda por una Castilla auténtica.

La Pe está a la altura de sus desfiles por la alfombra roja. Exhuberante, creíble, auténtica. Para mí, es lo mejor que ha hecho hasta el momento. Como personaje de ama de casa, me recuerda en ciertos momentos a la Carmen Maura de ¿Qué he hecho yo para merecer esto? Estremecedora. En su condición de femme fatal, en ciertos momentos, -y salvando las distancias- la comparo con Sofía Loren. Sus ojos parece que sobrepasan la pantalla, sus pechos y sus curvas hacen sudar, incluso, al ser menos apasionado. Como actriz, ha alcanzado sus cotas más altas, siempre fiel al sello de su maestro-director.

Dada mi condición de español, pido que traiga el Óscar, para que lo luzcamos en nuestra vitrina de éxitos nacionales. Pero como individuo, y te hablo de mi identidad más íntima, no creo que lo merezca. Todavía tengo la esperanza de verla en su siguiente película, pues aquí, si hay algún mérito es el de la dirección. ¡Bravo por PEEEEDRO!

Enciendo mis velas para que premien a todas las actrices, pues sería una soberana injusticia que sólo triunfase la señora Cruz.

Háganse mis voluntades, señores de la Academia.