4 oct. 2014

Colección de recuerdos

Boyhood es uno de los proyectos más ambiciosos en la historia del cine. Durante 12 años consecutivos, el director Richard Linklater filmó a sus actores algunos días al año y fue construyendo así la historia de una familia disfuncional desde el punto de vista de un niño, desde los 6 hasta los 18 años. Pero en vez de utilizar a varios actores para representar las diferentes etapas en la vida de una persona, vemos a los mismos intérpretes creciendo y madurando de un año a otro.

Mason (Ellar Coltrane) vive con su madre (Patricia Arquette) y su hermana Samantha en Texas. De vez en cuando, su padre (Ethan Hawke) los visita. A lo largo de los años, Mason experimenta una sucesión de mudanzas, nuevos colegios, padrastros, amores, desilusiones y descubrimientos que forman y afianzan su personalidad.

A partir de los momentos y situaciones más íntimas, vamos conociendo la evolución de Mason, quien pasa de ser un niño algo retraído a un adolescente deseoso de experimentar. El director nos muestra anécdotas de la vida cotidiana de Mason, en las que vive diferentes sensaciones: la decepción, el miedo, la ilusión, el asombro, el hartazgo. Juntando todos esos retratos ricos en detalles, Linklater arma un mosaico muy expresivo sobre el proceso de crecimiento de una persona.

Ese recorrido tiene como telón de fondo los cambios que afectaron a Estados Unidos durante la última década: las guerras de Irak y Afganistán, la elección de Obama, la adicción a las redes sociales, etc. Esos sucesos se infiltran en la vida de los personajes, generando puntos de vista contrarios que animan debates muy interesantes sobre sus causas y consecuencias.

La ecléctica banda sonora también es un testamento de la música que marcó la pauta en estos años, desde Coldplay a Gotye, pasando por Britney Spears, Vampire Weekend y Arcade Fire. Asimismo, fenómenos culturales como el legado de la saga de Harry Potter también forman parte de los episodios que calan hondo en la niñez de Mason.

El protagonista Ellar Coltrane tiene un registro convincente y logra mantener en todas las etapas una actitud de curiosidad siempre latente. Ethan Hawke está magnífico como el papá que busca ganarse la complicidad de sus hijos, para compensar los largos períodos de ausencia. Sin embargo, quien se convierte en el corazón de la película es Patricia Arquette, quien logra una actuación brillante como la mamá protectora y perseverante, pero que no puede evitar tomar malas decisiones en el amor.

En el hermoso tríptico compuesto por Antes del amanecer, Antes del atardecer y Antes de la medianoche, el director Richard Linklater presentó la evolución de una pareja a lo largo de varias décadas, poniendo énfasis en las sensaciones que aparecen o se intensifican en cada etapa. Ahora en Boyhood, consigue capturar con maestría el proceso de madurez de un niño para poner al espectador frente al espejo. Es imposible detener la avalancha de recuerdos que genera esta película, porque invita a hurgar en la memoria para hallar esos momentos que aparentemente no significan mucho, pero que marcaron nuestra propia niñez y adolescencia.

Boyhood cierra con dos conclusiones opuestas, pero válidas. La mamá sufre al comprobar que el ciclo de la vida conduce cada cierto tiempo a la soledad y la incertidumbre. En una nota más optimista, Mason también reflexiona sobre la necesidad de disfrutar al máximo cada momento. Porque “siempre es ahora mismo”.


Título original: Boyhood
País y año: Estados Unidos 2014
Director: Richard Linklater
Actores: Ellar Coltrane, Patricia Arquette, Ethan Hawke, Lorelei Linklater, Marco Perella, entre otros.
Calificación: **** 1/2.

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