12 jun. 2011

El orgullo mutante

Después de una fallida tercera parte y una olvidable película dedicada exclusivamente a Wolverine, la saga X-Men regresa con el ADN rejuvenecido para mostrarnos los orígenes de sus principales líderes: el profesor X y Magneto, antes de que se conviertan en rivales.

X-Men: Primera Generación (X-Men: First Class) nos transporta a los campos de concentración del Holocausto, donde el niño Erik Lehnsherr es manipulado por su capacidad para atraer y retorcer metales. Años más tarde, Erik busca vengarse de los asesinos de sus padres y, en su camino, se encuentra con Charles Xavier, un experto en telepatía recién graduado de la Universidad de Oxford, quien está publicando su tesis sobre la mutación.

Erik y Charles se convierten en aliados de la CIA, ya que tienen un poderoso enemigo en común: Sebastian Shaw (Kevin Bacon), otro mutante que posee la capacidad de absorber energía. En ese proceso, los dos bandos reclutan a varios mutantes jóvenes para unirse en un enfrentamiento que ocurre en paralelo con la Guerra Fría.

Esta película sigue una estrategia similar a la de Batman inicia y Casino Royale: contar el origen de sus protagonistas, ahondando en su perfil psicológico y en los momentos de quiebre que los estimulan a convertirse en héroes o vengadores. En este caso, los traumas de Erik son el combustible que lo anima a saciar su sed de venganza, mientras que Charles utiliza su liderazgo y poder de convencimiento para formar a las generaciones más jóvenes de mutantes.

El casting no podría ser más acertado. El actor alemán Michael Fassbender (300, Bastardos sin Gloria) le inyecta a Magneto una profunda carga dramática y una vehemencia inoxidable. James McAvoy (El último rey de Escocia, Expiación) le imprime carisma y empatía a la versión juvenil del Profesor X. Jennifer Lawrence (nominada al Oscar este año por Lazos de Sangre) muta de la inseguridad al orgullo en la piel de la camaleónica Mystique.

Justamente, X-Men: Primera Generación retoma y potencia algunos temas que ya habían aparecido en películas anteriores de la saga: la aceptación de las minorías y el orgullo de saberse diferente y único. Ese mensaje de tolerancia funciona mejor que el subtexto político de la Guerra Fría y los gastados mensajes televisados de John F. Kennedy.

11 años después del estreno de la película X-Men, esta precuela revitaliza la saga gracias a espectaculares efectos visuales, sólidas actuaciones y un guión que sabe cómo generar tensión a partir de diálogos precisos y sutiles.

Título original: X-Men: First Class
País y año: Estados Unidos 2011
Director: Matthew Vaughn
Actores: James McAvoy, Michael Fassbender, Kevin Bacon, Jennifer Lawrence, January Jones, Rose Byrne, Nicholas Hoult, entre otros.
Calificación: *** 1/2

4 comentarios:

Celia dijo...

Vi la pela hace poco, Michael Fassbender está espectacular, McAvoy no me gusto mucho, pero en general está buena la pela. A ver que más hacen con los X Men.

Juan Carlos Ugarelli dijo...

Fassbender es un gran actor. Tengo mucha expectativa por su siguiente film: "A Dangerous Method", sobre cómo la relación entre Carl Jung y Sigmund Freud da origen al psicoanálisis.

Celia dijo...

Gracias por el dato, la esperare yo tambien n_n

Anónimo dijo...

A mi me parecio excelente pelicula, tener en cuenta que tampoco es lo maximo de lo maximo pero como que es la diferente por lo visto este año en cartelera, y sobretodo salvo el honor a la ultima pelicula de esta saga creo que fue wolverine que fue malisima.
Ceci.