10 mar. 2010

El secreto de sus votos I

La entrega de premios Nº 82 de la Academia de Hollywood no se caracterizó precisamente por las sorpresas. Por el contrario, se dedicaron a repetir los mismos ganadores que habíamos visto en las premiaciones anteriores. ¡Qué tal reto para los actores preparar 5 discursos o más para las distintas ceremonias y poner cara de sorpresa cuando ganan por sexta vez en menos de dos meses!

Sin embargo, para los peruanos fue una emoción más intensa que de costumbre seguir la ceremonia del Oscar porque por primera vez una representante nuestra competía en el rubro de mejor película extranjera.

La Teta Asustada fue derrotada por la candidata argentina El Secreto de sus Ojos, una película con buenas actuaciones de Ricardo Darín y Guillermo Francella, una fotografía impecable (la memorable escena del estadio tiene un impresionante manejo de cámaras) y un interesante giro al final. Se trata de un film muy bueno y accesible para el público menos exigente, a diferencia de las candidatas de Perú, Alemania (La Cinta Blanca) y Francia (Un Profeta). Estas tres cintas resultan menos convencionales y más aptas para impresionar al riguroso jurado de un festival de cine europeo que a los conservadores votantes de Hollywood.



Quentin Tarantino y Pedro Almodóvar le entregaron el Oscar a Juan José Campanella, director de El Secreto de sus Ojos

En esta categoría, a diferencia de las demás, la Academia exige a los votantes que certifiquen que han visto todas las cinco películas nominadas antes de emitir su voto. Como consecuencia, quienes participan en la elección son por lo general personas mayores y en retiro, quienes tienen más tiempo libre de ver las cintas extranjeras. Por eso, este grupo usualmente conservador responde mejor a películas cálidas y sentimentales, con estándares más clásicos. El Secreto de sus ojos encaja bien en ese grupo, junto con ganadoras anteriores como La Vida es Bella (Italia), La vida de los otros (Alemania) o Los Estafadores (Austria).

Magaly Solier, Claudia Llosa y el Oso de Oro en Berlín

De todos modos, La Teta Asustada llegó donde ninguna película peruana había llegado jamás y no me refiero sólo a la nominación al Oscar, sino a conseguir el Oso de Oro en Berlín y a los numerosos premios que consiguió en festivales de cine alrededor del mundo. Este año el cine peruano ha seguido cosechando galardones gracias a Contracorriente (premio del público en los festivales de Sundance y Cartagena), con lo cual se sigue consolidando nuestra cinematografía en el exterior. ¿Volveremos algún día / pronto / el próximo año a la alfombra roja más famosa del mundo?

3 comentarios:

Mi Laberinto dijo...

Ojala sea así… igual tu y yo haremos nuestra maratón de cine previos a los premiso ;P

Juan Carlos dijo...

Por supuesto, pero nos faltan unos 9 meses para la siguiente temporada de premios... ¿y ahora qué hacemos?

Mi Laberinto dijo...

Igual... seguir viendo pelas :D