11 mar. 2010

El secreto de sus votos II

Como era de esperarse, Zona de Miedo (The Hurt Locker) arrasó en la ceremonia del Oscar al llevarse 6 premios, incluyendo mejor película, directora y guión original. Hubiera preferido que gane Bastardos sin Gloria, de lejos la mejor de las 10 nominadas, pero Zona de Miedo sería mi segunda opción, así que no me pareció un premio tan injusto.


Pocas películas bélicas han logrado mantenerme al filo de mi asiento con la respiración contenida y los párpados inmóviles tanto como Zona de Miedo. La directora Kathryn Bigelow consigue que cada secuencia de desactivación de bombas sea un brillante ejercicio de suspenso, tensión y emociones extremas. El retrato del protagonista adicto a la adrenalina del campo de batalla y su fuerte conflicto interior por no comprometerse emocionalmente con una potencial víctima son grandes aciertos de una cinta con una mirada crítica sobre la paranoia que se respira en Irak.

En el resto de categorías, mis emociones viajaron del aplauso de pie al abucheo indignado.

El triunfo más merecido. Celebré entre aplausos los Oscar de Christoph Waltz (mejor actor de reparto por Bastardos sin Gloria y autor de la inolvidable frase: "Oscar and Penelope, that's an uber-Bingo"), Mo Nique (mejor actriz de reparto por Precious) y Up (mejor película animada y mejor partitura original).

El triunfo menos merecido. Sandra Bullock ganó el Oscar a mejor actriz por The Blind Side (que se estrenará acá como Un sueño posible), no porque sea una gran actuación, de hecho cumple con eficiencia y carisma, pero ahí nomás. Ganó porque es un imán de la taquilla y una intérprete muy popular en la industria, tal y como lo fueron antes Julia Roberts y Reese Whiterspoon, provenientes de la comedia romántica al igual que Bullock. Es una pena que hayan decidido entregar este premio basándose más en la popularidad que en el talento, cuando las otras candidatas (Meryl Streep, Carey Mulligan y Gabby Sidibe) estaban en un nivel superior.

Lo mejor de la ceremonia. Fue un gran acierto mostrar a los diez intérpretes nominados a mejor actor y mejor actriz al inicio de la ceremonia parados sobre el escenario recibiendo juntos el aplauso del auditorio. Los bailarines que representaban las cinco partituras nominadas le dieron brillo al espectáculo. Los maestros de ceremonias Steve Martin y Alec Baldwin tuvieron altibajos y no todas sus bromas funcionaron, pero me quedo con un momento memorable: cuando le dijeron a Christoph Waltz que, siendo cazador de judíos, había encontrado un gran tesoro en el Teatro Kodak y a continuación la cámara poncha a los hermanos Coen (visibles representantes de la comunidad judía en Hollywood).

Lo peor de la ceremonia. Podría elegir a la insolente pelirroja que le arrebató el micrófono al director ganador del Oscar a mejor cortometraje documental, o el insípido número musical a cargo de Neil Patrick Harris o la presencia de los “actores” de Crepúsculo que creían que esto era una premiación de MTV. Pero no. Lo más lamentable de la noche fue ver a la leyenda viviente Meryl Streep perder por enésima… digo, decimocuarta vez. Es la actriz más nominada de la historia y la más derrotada también. Este año su brillante actuación en Julie & Julia era el motivo ideal para reconocerla después de 27 años, pero al parecer premiar a Miss Simpatía en su primera nominación les pareció una mayor prioridad.

2 comentarios:

Mi Laberinto dijo...

Los otros momentos que me parecieron malos fue el no haber mencionado a farrah fawcett en el in Memory, además de lo creída que fue la ganadora a mejor vestimenta!!!

Juan Carlos dijo...

La omisión de Farrah Fawcett fue escandalosa tomando en cuenta que su pretexto para no incluirla es que más contribuyó al mundo de la TV que del cine. Bajo el mismo criterio, ¿por qué sí incluyeron a Michael Jackson, que ni siquiera era miembro de la Academia, a diferencia de Fawcett?