Los rieles de la existencia
Sueños de trenes (Train Dreams, Estados Unidos, 2025) es un relato que, en su aparente calma y discreción, nos conduce por los rieles de la existencia de un hombre común a inicios del siglo XX en el Oeste estadounidense, y a partir de él, reflexiona sobre los eventos cotidianos y los cambios estructurales que transforman tanto el devenir de una vida como la historia y el paisaje de un país.
Robert Grainier (Joel Edgerton) es un jornalero que trabaja como leñador en el noroeste de Estados Unidos. Este hombre taciturno y de mirada melancólica pronto conoce el amor en Gladys (Felicity Jones), con quien tiene una hija. Cuando una tragedia consume los cimientos de su vida, Robert se ve enfrentado al dilema de cómo continuar adelante.
Basándose en la novela Train Dreams (2011) de Denis Johnson, el director Clint Bentley y su coguionista Greg Kwedar construyen una historia bordada de sensibilidad y curiosidad por la vida de hombres comunes y corrientes de la clase trabajadora (como hicieron en Jockey), que tienen que sobreponerse a la adversidad y labrar su propio camino en un entorno hostil (como hacían los personajes de Sing Sing, que también lleva la firma del tándem Bentley - Kwedar).
Como han notado muchos otros críticos, es evidente la influencia de Terrence Malick en Sueños de trenes, en especial por esa narración que combina el existencialismo y la búsqueda de la trascendencia, una puesta en escena que privilegia la creación de experiencias sensoriales inmersivas y la demostración de la conexión del hombre con la naturaleza, a través de la filmación de paisajes naturales que son tan majestuosos como misteriosos. Pero Bentley no se dedica a copiar u homenajear a Malick, sino que le imprime a su película esa mirada humanista y sensible que ya evidenció en Jockey y Sing Sing.
El protagonista Joel Edgerton consigue una actuación notable y conmovedora, otorgándole a Robert distintas capas que conforman el tejido de su humanidad: la callada observación del entorno, la perseverancia, la resiliencia y la capacidad de adaptarse a los nuevos vientos que soplan a su alrededor. En roles secundarios, destaca la presencia de Felicity Jones, Kerry Condon y, sobre todo, William H. Macy, como ese especialista en explosivos que medita sobre el paso del tiempo y la gente que entra y sale de nuestras vidas.
Las fascinantes imágenes que captura el director de fotografía brasileño Adolpho Veloso en Sueños de trenes nos transportan a los imponentes paisajes naturales del noroeste del Pacífico estadounidense y se complementan a la perfección con la reflexión que hace en determinada escena del personaje de Kerry Condon, al observar cómo en la naturaleza todos los elementos fluyen en armonía, al punto que no se sabe dónde termina uno y comienza el otro. Lo mismo es válido para los acontecimientos que dan forma a una vida y que permiten conectar el pasado con el presente, la vida de uno mismo con la de otros seres humanos e incluso los árboles y ríos, o la tierra con el cielo, como en ese bellísimo encuadre final que reúne todos los temas de la película y cierra el círculo de la vida de Robert.
Calificación: 8/10.
Está película está disponible en Netflix. Tiene 4 nominaciones a los premios Oscar, incluyendo mejor película.
Robert Grainier (Joel Edgerton) es un jornalero que trabaja como leñador en el noroeste de Estados Unidos. Este hombre taciturno y de mirada melancólica pronto conoce el amor en Gladys (Felicity Jones), con quien tiene una hija. Cuando una tragedia consume los cimientos de su vida, Robert se ve enfrentado al dilema de cómo continuar adelante.
Basándose en la novela Train Dreams (2011) de Denis Johnson, el director Clint Bentley y su coguionista Greg Kwedar construyen una historia bordada de sensibilidad y curiosidad por la vida de hombres comunes y corrientes de la clase trabajadora (como hicieron en Jockey), que tienen que sobreponerse a la adversidad y labrar su propio camino en un entorno hostil (como hacían los personajes de Sing Sing, que también lleva la firma del tándem Bentley - Kwedar).
Como han notado muchos otros críticos, es evidente la influencia de Terrence Malick en Sueños de trenes, en especial por esa narración que combina el existencialismo y la búsqueda de la trascendencia, una puesta en escena que privilegia la creación de experiencias sensoriales inmersivas y la demostración de la conexión del hombre con la naturaleza, a través de la filmación de paisajes naturales que son tan majestuosos como misteriosos. Pero Bentley no se dedica a copiar u homenajear a Malick, sino que le imprime a su película esa mirada humanista y sensible que ya evidenció en Jockey y Sing Sing.
El protagonista Joel Edgerton consigue una actuación notable y conmovedora, otorgándole a Robert distintas capas que conforman el tejido de su humanidad: la callada observación del entorno, la perseverancia, la resiliencia y la capacidad de adaptarse a los nuevos vientos que soplan a su alrededor. En roles secundarios, destaca la presencia de Felicity Jones, Kerry Condon y, sobre todo, William H. Macy, como ese especialista en explosivos que medita sobre el paso del tiempo y la gente que entra y sale de nuestras vidas.
Las fascinantes imágenes que captura el director de fotografía brasileño Adolpho Veloso en Sueños de trenes nos transportan a los imponentes paisajes naturales del noroeste del Pacífico estadounidense y se complementan a la perfección con la reflexión que hace en determinada escena del personaje de Kerry Condon, al observar cómo en la naturaleza todos los elementos fluyen en armonía, al punto que no se sabe dónde termina uno y comienza el otro. Lo mismo es válido para los acontecimientos que dan forma a una vida y que permiten conectar el pasado con el presente, la vida de uno mismo con la de otros seres humanos e incluso los árboles y ríos, o la tierra con el cielo, como en ese bellísimo encuadre final que reúne todos los temas de la película y cierra el círculo de la vida de Robert.
Calificación: 8/10.
Está película está disponible en Netflix. Tiene 4 nominaciones a los premios Oscar, incluyendo mejor película.


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