10 ene. 2014

Balance 2013: El año de la supervivencia II

En el post anterior, publiqué mi top de 10 mejores películas del año, así como lo más destacado de los festivales locales. En este segundo recuento de 2013, repasaré las mejores actuaciones, las cintas que no cumplieron las expectativas y el peculiar año del cine peruano.

Actuaciones memorables


Fue un año de actuaciones extraordinarias. Algunas perfectamente sutiles. Otras, explosivas e intensas. Sin ningún orden particular, estas son las que más se grabaron más en mi memoria:

- Daniel Day Lewis en Lincoln
- Emmanuelle Riva y Jean-Louis Tringtignant en Amour
- Joaquin Phoenix y Philip Seymour Hoffman en The Master
- Jessica Chastain en La noche más oscura
- Tom Hanks en Capitán Phillips
- Daniel Brühl en Rush, pasión y gloria
- Anne Hathaway en Los miserables
- Sandra Bullock en Gravedad
- Ethan Hawke y Julie Delpy en Antes de la medianoche
- Christoph Waltz y Leonardo DiCaprio en Django sin cadenas

Decepciones y bodrios



No fue un buen año para los superhéroes. Iron Man 3 fue la más divertida, pero no por mucho margen. Thor: Un mundo oscuro tuvo un guion resquebrajado a punta de martillazos y El hombre de acero aturdió con su estética de videojuego y sus peleas interminables. Sin embargo, no podría considerarlas como malas películas, sólo decepcionantes.

Las peores comedias que vi en el año fueron Ladrona de identidades (Melissa McCarthy está desperdiciando su talento en papeles que la encasillan como una mujer vulgar y agresiva) y la australiana Una loca y divertida boda, en la que Olivia Newton-John se convierte en una aristócrata cocainómana cuyo marido está obsesionado con una oveja. Es tan terrible como suena.



También merece una mención deshonrosa Hansel y Gretel: cazadores de brujas, un verdadero insulto al legado de los hermanos Grimm y a la inteligencia de los espectadores. ¿Con qué nos sorprenderá Hollywood ahora? ¿La caperucita roja: asesina de zombies?

Cine peruano

Lo bueno del cine peruano en 2013 fue la gran variedad de propuestas y la buena calidad de muchas de ellas. Destacaron el drama apocalíptico El limpiador (incluido en el post anterior entre los 10 mejores estrenos del año), el emocionante documental Sigo siendo, la travesía experimental El espacio entre las cosas y la historia de aprendizaje Chicama. También ofrecieron un buen entretenimiento Rocanrol 68 y El evangelio de la carne.


Lo malo del cine peruano fue la pobreza argumental de Asu Mare y Cementerio general. Ambas tuvieron un enorme éxito comercial, especialmente Asu Mare, que se convirtió en la película más taquillera de la historia de nuestro país, derrotando a todos los tanques de Hollywood. Ese mérito económico es digno de aplaudir, sin duda. Pero lastimosamente ambas propuestas se preocuparon más en la forma (una cuidada fotografía y dirección de arte) que en el fondo (guiones pobres, sin mayor desarrollo ni coherencia).

Lo feo del cine peruano llegó justamente a raíz de estos éxitos de taquilla. Varios columnistas de diarios y revistas argumentaron que estas jugosas ganancias demuestran que si se hace cine de género, con estudios de mercado y auspicios, ya no es necesario que el Estado invierta en nuestro cine. Nada más falso. El cine comercial no necesita del financiamiento del Estado, pero sí es imperativo apoyar a propuestas diferentes y arriesgadas, que entienden que el cine no sólo es un negocio, sino que, sobre todo, es arte.

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